Las imágenes son pegajosas, morbosas, efectivas.
Graciela IturbideMexicana, "hija" de Alvarez Bravo y "hermana" de Toledo. Con una adherencia anímica que convierte su fotografía en un proyecto completamente personal.
Sentimental y melancólica, como el recuerdo, depresiva, pero no desganada. Retrata lo que quiere ver a partir de lo que siente, reconstruyendo sólidamente sus memorias, moldeándolas mediante un filtro místico, en ciertos casos casi religioso o ritual. ¿Cómo qué podríamos catalogarla? Retratista me parece apropiado. Auto-retratista.
Puede decirse que la fotografía étnica es una temática de nivel sencillo, que sin falla funciona. Pero cuando el punto no es que la fotografía funcione, el fotógrafo puede hablar ya no desde el pedestal de creador, si no de espectador asombrado por la realidad de esa presencia étnica. La fotografía en ese caso podría estar otorgando una nueva importancia a la imagen, dotándola de una naturaleza mística, como un recordatorio de lo sublime del suceso, de la persona que sucede, de la materialización de la cultura frente a un ajeno, haciendo de la foto un homenaje.
Hiroshi Hamaya
Hamaya-san, fotógrafo de catalogación periodística, con una carga artística singular. Vivía en una relación fetichista con la página impresa, con los libros de fotografía, con la impresión en revista. Él mismo lo mencionó, su trabajo y su persona, no están completos hasta que se revelan en la publicación.
El "photobook" fue en los 60's y 70's en Japón, el medio de difusión del fotógrafo por excelencia. Hamaya, se expresa por éste medio como un representante que consensúa la tradición artística de su nación de sol y nieve con una inquietud social, cámara en mano, que lo llevaría al reconocimiento mundial.
Es un remitente que emana identidad, un digno heredero cultural, tanto, que con facilidad, puede uno perderse en la disciplina visual de sus fotografías y empezar a divagar en monocromáticas pinturas Sumi-e, la ritualidad de Kaneto Shindo, la familiaridad y fuerza de Kurosawa, hasta los shin-hanga de Hiroshi Yoshida y sus series del sur de Japón (relacionándolos con su etapa paisajista).Convertirse en la punta de lanza de la fotografía japonesa, construyendo una historia juntos; de ahí integrarse a los círculos más destacados de fotógrafos del último siglo y aún así evitar tornarse en un desafortunado ícono mundial, ha permitido que su obra y sus significados no se diluyan en la masa.
Descubrirlo es una grata sorpresa que ofrece nuevos horizontes para esa enfermiza atracción que algunos tenemos por la cultura nipona.
Por último, vale la pena mencionar a Kineo Kuwabara, personaje relacionado con Hamaya que podemos tratar como una vertiente contrastante con su temática urbana.
Jeff Wall
"A new type of photography is probably emerging, a new kind of amateur photography which anyone can do, and that will probably change the shape of how photography exists in the world, and probably means that anyone with a telephone can make a great photograph. The problem with that is: Can you make a second one?"
Jeff Wall
Así da inicio mi cuarto comentario, abordando un artista conceptual, con el que hay que irse con cuidado, el discurso lo es todo. Hablamos de Jeff Wall, hijo de Canada, padre del foto-conceptualismo, del que hablaré a continuación.
Del mundo de las ideas proviene su obra, como la de todos (aunque quieran venir a decir que no, solo un verdadero estado disociativo puede generar una brecha que separe a la intencionalidad de una acción, fuera de eso, todo tiene un fundamento intencional, sea consciente o subconsciente, importante o nimio).
Muy ambiguo. Las ideas son un campo extenso y variado al que solo hace falta la mínima intención de definición, para errar. De antemano eliminemos el cliché sobre la fotografía de Wall como finas construcciones compositivas, como sets teatrales, como rompecabezas exquisitos a la mirada y concentrémonos no en el hecho de que construya estos "sets miméticos" si no el por qué. No importa por ahora del por qué de su técnica de la caja de luz, porque nos desviaremos de la temática que me parece más jugosa. Ese por qué que me interesa, él mismo lo responde, y esa respuesta se desenvuelve hacia una significancia contextual que justifica de manera contundente su relevancia en el arte contemporáneo, y más allá del arte contemporáneo, de la misma contemporaneidad.
Así cubrimos la idea del artista y saltamos a sus repercusiones colaterales. Podemos tomar su colección fotográfica como una llamada de atención al espectador, a dejar de apropiarse del mundo con la cámara y comenzar a vivir en verdad ese momento. "Hay tiempo", decía Alvarez Bravo, y para Wall, siempre existirá la posibilidad de convertir la presencia (hay) del tiempo, en la oportunidad para aprovecharlo tangiblemente.



















